viernes, 2 de abril de 2010

LA FUERZA AÉREA ARGENTINA EN EL 2 DE ABRIL DE 1982

 SEGUNDA PARTE.

               

  La orden de iniciar las operaciones la impartiría el comandante aéreo estratégico desde Buenos Aires, y la coordinación y control lo efectuaría el Componente Aéreo de Transporte de la Fuerza Aérea Sur de Comodoro Rivadavia. A los efectos de participar en las operaciones del 2 de abril de 1982 se alistaron cuatro Hercules C-130H; cinco Fokker F-28; un IA-50 G-II; y un Fokker F-27 para búsqueda y salvamento. El cargamento a trasladar incluía los abastecimientos y equipos de apoyo de las unidades comprometidas (armamento; municiones; vehículos; grupos electrógenos; antenas; equipos de radio, contra incendio, manipulación de cargas, alojamiento y racionamiento de campaña; abastecedoras y tanques portátiles; combustibles y lubricantes).

En cuanto a los procedimientos de vuelo a ejecutar no se avizoraban inconvenientes. El aeródromo de Malvinas era frecuentado desde hacía varios años por las tripulaciones de los escuadrones de F-27 y de F-28, que realizaban los servicios semanales de LADE. El último vuelo de línea a las islas se ejecutó el 30 de marzo. Con el Escuadrón I de Hercules no acontecía lo mismo. Solo escasas tripulaciones habían operado en Malvinas. Entre ellas cabe recordar un vuelo especial realizado con un KC-130, alrededor del 25 de marzo de 1982, cuando se cumplió una tarea de inteligencia. Ese día, mientras realizaba una exploración rutinaria sobre las islas Sandwich del Sur el piloto simuló una falla técnica y aterrizó en Stanley para fotografiar el aeródromo.

La agrupación naval, Fuerza de Tareas Anfibia 40 (FT-40), constituida por una Fuerza de Desembarco, un Grupo de Transporte, un Grupo de Escolta y un Grupo de Tareas Especiales (buzos tácticos) zarpó el domingo 28 de marzo. A bordo del buque insignia, el destructor “Santísima Trinidad”, iban el comandante de la fuerza anfibia, contraalmirante Walter Allara, el comandante del Teatro de Operaciones Malvinas, general Osvaldo García, y el Oficial de Enlace de la FAA, vicecomodoro Alberto Alegría.

La infantería de marina debía neutralizar a los marines del Destacamento 8901; ocupar Stanley; capturar el aeródromo, en caso de que no fuera posible el asalto aéreo por aterrizaje; y establecer el control del gobierno y de la población. Por razones políticas, se debían evitar bajas tanto en las tropas británicas de defensa como en los habitantes.

En la IX Brigada Aérea de Comodoro Rivadavia el 2 de abril arrancó con un movimiento inusitado. A las 0.15 aterrizó el F-28 matrícula TC-51 con el comandante aéreo de Transporte Aéreo a bordo, inmediatamente detrás, tres C-130H y dos F-28. Después de la 1 de la mañana arribaron dos Hercules más (un C-130 y un KC-130) e ingresaron los vehículos con los efectivos del Regimiento de Infantería 25 que no habían viajado con la FT 40, la Compañía de Ingenieros de Combate 9 y elementos del Comando de la IX Brigada de Infantería. A las 4, comenzó el embarque del personal y el material.
En la vanguardia, en el C-130 matrícula TC-68, indicativo LITRO 1 viajaban ciento ocho pasajeros del Grupo de Operaciones Especiales, del Estado Mayor del Componente Aéreo del Teatro de Operaciones Malvinas, del Equipo de Control de Transporte Aéreo y el material para montar una Terminal de Cargas, y dos vehículos de Ejército.
Cerca de las islas, cuando ya amanecía, establecieron contacto radial con los buques de la flota y recibieron la advertencia de no aterrizar. La situación no estaba definida y aún se combatía en las cercanías; por lo tanto, debieron orbitar en espera durante dos horas. A las 7 de la mañana finalizó la conquista del aeródromo. Sin oposición, una sección de la Compañía C del Regimiento de Infantería 25, apoyada por una Compañía del Batallón de Infantería de Marina 2, removió los obstáculos; a las 7.30 la pista estaba despejada.

A las 8.30 se autorizó el aterrizaje. El LITRO 1, como precaución, abrió todas las puertas del avión para que el GOE se apostara con sus armas ya que se debían sobrevolar unos 1.000 metros de campo abierto. Luego de ocupar el aeródromo, los comandos aeronáuticos, a órdenes del vicecomodoro Esteban Correa, revisaron las instalaciones en busca de armas, trampas “caza bobos” o elementos que constituyeran riesgos. A medida que las dependencias se aseguraban, eran entregadas a los encargados de establecer los servicios del aeródromo y de control del tránsito aéreo.

Antes del mediodía, cruzaron desde Comodoro Rivadavia el Estado Mayor de la IX Brigada de Infantería, la masa del Regimiento de Infantería 25 y la Compañía de Ingenieros 9. De acuerdo con las previsiones originales, en los vuelos que retornasen al continente volvería el Batallón de Infantería de Marina 2, relevado por el Regimiento de Infantería 25. A partir de este momento, el Ejército quedó a cargo de la seguridad y defensa de Malvinas.

Entretanto, el asalto ejecutado por los infantes de marina argentinos había rendido sus frutos, quebrado la resistencia de los marines y la sangre heroica del capitán de fragata Pedro E. Giachino, muerto en combate, comenzaba a escribir una de las páginas más gloriosas de las FFAA argentinas del Siglo XX. Cerca del mediodía, en el Town Hall, el gobernador británico Rex Hunt firmó la rendición ante el comandante argentino.
Hunt y su familia viajaron a Comodoro Rivadavia en un F-28, al tiempo que los infantes británicos abordaron un C-130, custodiados por quince comandos anfibios argentinos. A las 16, aterrizaron en Puerto Argentino los primeros aviones de combate de la FAA: cuatro IA-58 “Pucará” de la III Brigada Aérea  de Reconquista (Prov. de Santa Fe).



Con este despliegue de medios efectuado el 2 de abril de 1982 con aeronaves militares concluía la participación de la Fuerza Aérea Argentina en la Operación Conjunta “Rosario”. La República Argentina había recuperado en forma efímera la soberanía y el gobierno de unas islas que le pertenecen por derecho internacional y que hacía 150 años habían sido usurpadas por la fuerza por el Imperio Británico


                                     
               Comodoro (R) Oscar Luis Aranda Durañona
               Director de Estudios Históricos de la FAA

Fotos; Gentileza de los VGM-FAA.  Archivo Marcelo Garay.

jueves, 1 de abril de 2010

LA FUERZA AÉREA ARGENTINA EN EL 2 DE ABRIL DE 1982

PRIMERA PARTE.

     En la Argentina de fines 1981, circunstancias internas y externas indujeron a las autoridades nacionales a planificar la ocupación incruenta del archipiélago malvinense y las islas Georgias del Sur. Se pretendía, así forzar al Reino Unido a continuar las negociaciones por la soberanía de las islas, reiteradamente, boicoteadas por el gobierno británico. Las previsiones argentinas partían de la errónea suposición que Gran Bretaña difícilmente apelaría a las armas para rechazar el intento.



En enero de 1982, se le requirió a la Fuerza Aérea reconocer la zona con fotografías aéreas e infiltrar personal para obtener inteligencia sobre las defensas. Para la etapa posterior, cuando se esperaba dejar una pequeña guarnición para apoyar una administración militar transitoria de Malvinas y negociar el nuevo status del gobierno de las islas, la FAA debería operar el aeródromo malvinense, ejercer el control del tránsito aéreo y asegurar el transporte aéreo entre la isla Soledad y el continente.
Durante el análisis de las tareas, los mandos aeronáuticos asumieron que, si Gran Bretaña enviaba una flota, debido a su evidente superioridad, lograría el pronto dominio del mar. El modo aéreo sería la única forma de abastecer a la guarnición militar Malvinas y, además, se tendría que apoyar con fuego aéreo las acciones terrestres que se pudieran desencadenar en las islas. Como una responsabilidad colateral, se supuso que desde el nivel superior se le podía requerir a la FAA que explorase desde el aire el Atlántico Sur e, incluso, que atacara objetivos navales. Todo, sin dejar de cumplir con la responsabilidad primaria de comandar la defensa aérea en el continente.

El 26 de marzo de 1982, luego de un incidente protagonizado por un empresario argentino en las islas Georgias, el gobierno nacional resolvió adelantar para el 1 de abril la operación originalmente prevista para el 15 de mayo. Apenas se enteró, la FAA solicitó desplegar sus aviones de combate hacia los aeródromos de la Patagonia; una medida que fue aprobada para después de la recuperación. Por ese motivo, no antes del 2 de abril se pudo comenzar a organizar la Fuerza Aérea Sur.

El 27 de marzo, en un avión G-II viajaron a la IX Brigada Aérea de Comodoro Rivadavia los primeros integrantes del estado mayor de la futura Fuerza Aérea Sur y, el 28 de marzo, con la finalidad encubierta de participar en una ejercitación operativa, en un tetra reactor B-707, viajó gran parte del personal que trabajaría en los comandos de Malvinas y del continente. Asimismo, miembros del Grupo de Operaciones Especiales y de un Escuadrón de Vigilancia y Control Aéreo.

El 31 de marzo, el jefe la brigada aérea de transporte de El Palomar reunió a los pilotos para comunicarles que, en horas más, deberían despegar hacia Comodoro Rivadavia porque el país estaba a punto de recuperar las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. La unidad debía organizar un Puesto Operaciones de Transporte Aéreo (POTA) en la brigada aérea de Comodoro Rivadavia, efectuar un asalto aéreo por aterrizaje en el aeródromo de Stanley, y transportar el personal y el material que, con mayor urgencia, se necesitaba emplazar en las islas para consolidar militarmente la recuperación, e iniciar cuanto antes la administración pública malvinense.




                       Comodoro (R) Oscar Luis Aranda Durañona
                       Director de Estudios Históricos de la FAA
                       
               Fotos; Gentileza de los VGM-FAA.  Archivo Marcelo Garay.

martes, 30 de marzo de 2010

OPTIMO NIVEL OPERATIVO DE LA FUERZA AEREA ARGENTINA - MALVINAS - 1982.

 Antecedentes.    



        La Fuerza Aérea Argentina desde su nacimiento, el 10 de agosto de 1912, no había tenido la participación en una guerra. El Ejército Argentino y la Armada Nacional habían nacido con la Patria por lo que ellas,  experimentaron  una activa intervención en las gestas de la emancipación.

En el año 1978, en la posibilidad de una guerra con Chile, la Fuerza Aérea, tenía un nivel de adiestramiento, de equipamiento y de espíritu de sus cuadros de un óptimo nivel. Que incluso, analistas y observadores, ponían a nuestro País en una superioridad numérica y de profesionalismo, muy por encima de su oponente.
Esta fue una prueba y una oportunidad para evaluar todo el accionar de la Institución, que si bien no se llegó a la contienda bélica, demostró en una realidad, el grado de alistamiento, las dificultades del medio ambiente en el Teatro de Operaciones, las dificultades logísticas para cubrir las áreas de responsabilidad en conjunto con las otras FFAA.
La campaña del 78  llevó a ejecutar rápidamente, ejercicios operativos en laboratorio y en el terreno para mejorar todas las fallas que esa casi contienda desató.
                                   
 El resumen de esa preparación fue el ejercicio "BLAZON", que se desarrolló en octubre de 1981.
                           
       Este ejercicio que se ejecutó en el centro y norte del país, posibilitó poner a prueba a todos los Sistemas de Armas de la Fuerza y todas la Unidades Operativas.  
El país fue dividido desde Córdoba al norte en una porción este y oeste. Los medios terrestres, aéreos, la logística, las comunicaciones, la radarización, los Grupos de Tareas Especiales, la Inteligencia, divididos también en dos. Y así se conformó la Fuerza Aérea Este y Oeste. 
Este fue el mejor examen que rindió la Fuerza para demostrar su nivel y poner de manifiesto en Malvinas.
El nivel operativo era el óptimo. Se operaba de día y noche. Se ejecutaron todas las operaciones de guerra con todos los estamentos de la Fuerza y fiscalizados por veedores para calificar cada uno de  los ataque a objetivos terrestres y/o aéreos. Se operó con Escuadrones Aeromóviles en pistas de tierra y semipreparadas.

El éxito de este ejercicio y los ajustes posteriores, desembarcaron en la GESTA DE MALVINAS.


                                  
   Pero había un aditamento mayor para esta oportunidad, era la defensa de NUESTRAS MALVINAS y donde allí afloró  y se puso mas vigente que nunca, aquel "SI JURO" .

El 2 de abril, fue el comienzo una oportunidad  para demostrar que la FUERZA AÉREA ARGENTINA estaba a la altura de sus Fuerzas hermanas. Ellas actuaron con valor y glorias. En tiempos modernos, la hermana menor debía demostrar su valía, el coraje de sus hombres, y que el juramento que cada integrante hizo de "defenderla hasta perder la vida", era una expresión salida desde lo mas hondo del corazón y con una disposición a cumplirla. 
El 2 de abril se puso en marcha una etapa muy importante de preparación, alistamiento, entrenamiento y adiestramiento rápido para un Teatro de Operaciones no muy conocido pero que en el corto tiempo llevó a que todos los integrantes pudieran dominar. 
Después vendrían días de glorias, de dolor, de angustias, días en los que los VETERANOS de la Guerra de Malvinas de la Fuerza Aérea Argentina, se pusieran de pie al lado de los HÉROES como San Martín, Belgrano, Güemes y tantos otros.
Y esos mismo VETERANOS fueron partícipes del Bautismo de Fuego de la Fuerza Aérea, demostrando al mundo su convicción  y entrega por tan noble ideal.


                                      
VETERANOS de otras guerras han calificado las pericias y han destacado el profesionalismo de los Soldados Alados. Y otras Fuerzas Aéreas del mundo hasta se atrevieron a copiar las nuevas técnicas de combate que a pesar de la desigualdad tecnológica, el coraje, el amor a la Patria, y la "Copiloto de Loreto", les ayudó a inventar para dejar marcas imborrables en la flota usurpadora. 

                      Vicecomodoro. Tiqui Galván. VGM - Piloto de Pucará.
                       

lunes, 29 de marzo de 2010

TODO COMENZÓ EN UPSALA - Autor, Comodoro (R) Alfredo Cano.

El componente humano de una conquista que trascendió los límites geográficos de nuestra Patria.
                              
                       
           
       El trozo de la vida que hoy nos regala el comodoro Cano es la conmovedora relación de sus experiencias, en el aire o en la tierra, que protagonizó o que fue testigo presencial, entre 1962 y 1966. Como los movimientos ascendentes de una sinfonía, la cumbre está representada por el más trascendente de los hechos descriptos, el histórico doble vuelo transpolar que, al mando del vicecomodoro Mario L. Olezza, se realizó en el C-47 TA-05, acompañado en formación hasta el Polo Sur por los Beaver P-05 y P-06, en uno de los cuales volaba el autor, en noviembre de 1965. Con un registro coloquial, el libro cuenta los aspectos cotidianos de la lucha por participar en lo que Cano denomina la gran aventura. 

Del mismo modo, describe la vida diaria de esa comunidad tan particular que son las dotaciones de las bases antárticas a la que brega por integrarse. Pero antes de empezar, como un buen aparcero sentado junto al fogón, Cano contextualiza su historia. Con prolija y fundamentada información, resume los antecedentes de la conquista por tierra y por aire del Polo Sur y se autorretrata con pinceladas tan certeras que, al terminar los antecedentes, no queda ninguna duda del perfil psicológico del personaje con el que se va a encontrar el lector.


Y es sobre todo allá, donde está la réplica que busca. Allá, donde los día-noches, a veces, son interminables pruebas a la integridad moral de las dotaciones de las base; y las noche-días, desafíos constantes a la convivencia de un puñado de seres humanos confinados entre las estrechas paredes de un tambucho. Allá, en la infinitud desolada de las planicies heladas, jugándose la vida al mando de un Sno Cat o piloteando la frágil estructura de un monomotor Beaver a través de las traidoras nubes de agua en sobrefusión. Allá, donde los hombres rudos y barbados, cubiertos con los más pesados trajes antárticos que se hayan inventado, se sienten más desnudos e inermes que un bebé recién nacido. En fin, en todos los allá que un lector adiestrado pueda imaginar, el autor encuentra el sentido de su humanidad, el secreto de la fuerza espiritual del individuo de aquellas comunidades tan particulares, donde el apoyo incondicional del camarada-hermano posibilita la supervivencia colectiva y el logro de las metas más difíciles. 




 El Valor del miedo del vicecomodoro Olezza fue la obra literaria post-mortem que reveló a sus compatriotas la verdadera dimensión del esfuerzo creativo y volitivo que puso en marcha un proyecto que importó para las alas argentinas la apertura de la ruta transpolar. Todo comenzó en Upsala, será el complemento ineludible para entender la componente humana de esa conquista que trascendió con creces los límites geográficos de nuestra Patria. 

                      


   
                           Texto - Prólogo; Com. Oscar Aranda Durañona.








sábado, 27 de marzo de 2010

FIDAE 2010 - FINALIZA.

    En estos días Santiago se ha portado muy caluroso con temperaturas máximas de hasta 33º C.- Pero si hubo alguien que aliviano las jornadas de tantas horas corridas por su excelente y total colaboración con la prensa, y a la cual  le estamos muy agradecidos, al  Sr Comandante Alonso Maggi, JEFE DE PRENSA DE FIDAE..




DATOS INTERESANTES.


Cabina del C-130J del que CHILE compró dos unidades.....




Los Carabineros de Chile presentaron su nuevo EC-135.




La Empresa Chilena "PARRAGUE SERVICIOS AEREOS", presentó un hermoso y restaurado y EN VUELO, de un único ejemplar de un PBY-5A CATALINA, utilizado en las zonas del Sur del país, para combate de incendios forestales.




Además los HALCONES, deleitaron a los asistentes con sus rizos y toneles....excelente SHOW....!!!    





FUMACA Brasileros,, que días antes hicieron escala en General Rodrigues - Provincia de Buenos Aires.



Mas un Bell UH-1H Huey II, de reciente lanzamiento, igual que los operados por el EJERCITO ARGENTINO  solo que en configuración corporativo.




Y para finalizar, un BELL 412, de los que CHILE tiene 14.....!!!!!!!!!!!!  en vuelo y recién llegado de operar en la zona de desastre.




De todo un poco.....







viernes, 26 de marzo de 2010

FIDAE 2010 - SE MUESTRA AL MUNDO

EXPOSITORES
por Marcelo Garay, corresponsal de Cultura Aérea.
   
    Dentro del marco de la muestra FIDAE 2010, y mas allá del vuelo de grandes aeronaves militares como comerciales, nos encontramos ante un gran número de expositores dentro de los hangares predispuestos a tal fin, para mostrarnos lo relacionado a la seguridad en vuelo, repuestos, como así también la venta de productos para la defensa de las naciones interesadas.

La  Empresa "IMI" ( Israel Military Industries Ltd), presentó un sistema de CAÑÓN antiaéreo y antitanque , con imágenes en fase infrarroja y normal, de 20 mm, llamado WAVE-200 , un arma con alcance de 5 Km. efectivos, con iluminador láser, para ser utilizado tanto de día como de noche y bajo cualquier condición meteorológica. Es un sistema que puede ser instalado en cualquier vehiculo de transporte, ( M-113, Humvee, ò veh tipo Land Rover, etc., ), siendo manejado a control remoto a distancia del objetivo, sin ser operado por el artillero en el momento del ataque dando así oportunidad a que sobreviva en el frente de batalla.



Por esto se agradece la atención del Sr MOTI ZEMER, quien es conocido por sus apariciones en el DISCOVERY CHANNEL dentro del programa "Armas del Futuro", el cual nos deleito con sus asombrosas capacidades de operar dicha unidad. Además se expuso un sistema de mortero guiado , de 10 km de alcance, con poco daño colateral, para ser utilizado en contra de vehículos M-113 y sobre el mismo terreno, llamado GMM, "GUIDED MORTAR MUNITION de 120 mm.


JET EJECUTIVO - Phenom 100 - 

EMBRAER presentó en FIDAE 2010, el avión ejecutivo de 6 plazas,el cual muestra un alcance de  10.800 millas náuticas, velocidad operativa de mach 0.78, con un techo de 45.000 ft y una velocidad de crucero de 450 kt, se aclara que todos los Bizjets EMBRAER pueden despegar con un peso superior de y ascender directamente a nivel de crucero máximo. Las distancias de despegue y aterrizaje para el PHENOM, son 3.700 ft, y 2950 ft respectivamente.



ARGENTINA

Pilotos Suecos, Brasileros y Chilenos demostraron un especial interés en el PAMPA, comparando sus cualidades en vuelo, con el Super Tucano y el AMX que ofrecen lo mismo.



NO EXPONE LA ARMADA DE CHILE.




Entrevistamos al CAPITAN DE NAVIO de la Armada de CHILE,  Sr. RODOLFO BESOAIN WESTHOFF, Director de Comunicaciones de la ARCH, al que le consultamos sobre la inasistencia de la ARMADA DE CHILE en FIDAE 2010. Nos aclaró,  que dicha unidad en su conjunto esta abocada al traslado por mar y realizando puente aéreo entre las localidades del centro-sur del País, con elementos para damnificados del Terremoto y maremoto ocurridos el 27 de Febrero pasado.

Consultado por las actividades y en la reconstrucción del astillero y base naval de Talcahuano, nos informa, que están en las tareas de remoción del material que fuera sacado del mar, y en la reconstrucción del puerto para poder operar con las unidades navales que dispone el país trasandino. Asimismo comunicó la realización en el Puerto de VALPARAISO entre los días 30 de Noviembre y 3 de Diciembre del corriente año la ya tradicional "EXPO-NAVAL 2010", organizada x FISA y la Armada de CHILE.

Para consultas, dirigirse a  www.exponaval.cl  y donde LA ARMADA ARGENTINA esta invitada como país expositor.